amanecì

creo que amanecì queriendote

vagabundo y extraño sentimiento.

en un soliloquio, amanecì creyendote,

vaya ilustraciòn la que me acoje…

entonces procuro, estar como todos aquellos ebrios , que cuando quieren

procuran en sus actos  acojer la sinceridad.

amanecì, sì, con dolor de cabeza

amanecì, tal vez, pensando en amelì

amanecì, quizàs, confiada de lo que siento por ti

no siendo màs me despido

no siendo màs del motivo

no siendo màs ya respiro

y sòlo no siendo màs, adiòs mundo pervertido..

~ por yeskenia en Septiembre 24, 2008.

3 comentarios to “”

  1. ese mundo pervertido que nos atrapa con sus garras, ay mi tripona, y no nos suelta!

    que buen poema, me alegra que tengas más amaneceres y que los compartas con nosotr@s, tus pervertid@s lectores :D

    abrazos

  2. Está bonito… ¡Ay, como duelen algunos amaneceres!

    Saludo

  3. yo amanecí extrañando un montón de gente…
    por ejemplo, amanecí extrañando a una tripona, no se si sumercé sabe a quien me refiero…

    abrazos.

Escribe un comentario