amanecì
creo que amanecì queriendote
vagabundo y extraño sentimiento.
en un soliloquio, amanecì creyendote,
vaya ilustraciòn la que me acoje…
entonces procuro, estar como todos aquellos ebrios , que cuando quieren
procuran en sus actos acojer la sinceridad.
amanecì, sì, con dolor de cabeza
amanecì, tal vez, pensando en amelì
amanecì, quizàs, confiada de lo que siento por ti
no siendo màs me despido
no siendo màs del motivo
no siendo màs ya respiro
y sòlo no siendo màs, adiòs mundo pervertido..





ese mundo pervertido que nos atrapa con sus garras, ay mi tripona, y no nos suelta!
que buen poema, me alegra que tengas más amaneceres y que los compartas con nosotr@s, tus pervertid@s lectores
abrazos
Está bonito… ¡Ay, como duelen algunos amaneceres!
Saludo
yo amanecí extrañando un montón de gente…
por ejemplo, amanecí extrañando a una tripona, no se si sumercé sabe a quien me refiero…
abrazos.